Entrevista al cineasta Antonino Isordia Llamazares para su película ‘At’ Anii” – nazbano.com

En ‘Anii’ (también conocido como Tu Amante o Amores modernos) es el nuevo largometraje de Antonino Isordia Llamazares. Es la primera película en utilizar el lenguaje de Teenek. La película sigue a Lucio y Enedina, que están felizmente casados ​​y viven en la selva de la Huasteca Potosina con sus tres hijos.

Sin embargo, su relación amorosa y estable comienza a desmoronarse cuando finalmente se inicia la construcción de una carretera muy esperada. Parte del desarrollo requiere que lleguen trabajadores de fuera de la ciudad, y uno de los hombres, Juancho, comienza a intentar seducir a Enedina. Pronto se propagan los rumores y las consecuencias no son agradables. Puedes ver el tráiler aquí.

Tuvimos la maravillosa oportunidad de preguntarle a Antonino Isordia Llamazares sobre su película y su carrera, esto es lo que tenía que decir.

¿Puedes contarnos un poco sobre En ‘Anii’?

En ‘Anii’ es producto de un esfuerzo comunitario del municipio de Teenek de Tamaletom, Tancanhuitz, San Luis Potosí, México. El documental fue financiado por la Fundación Ford México y la Secretaría de Cultura de San Luis Potosí.

¿De dónde surgió el concepto de En’Anii’ ¿viene de?

En En ‘Anii’, la cosmovisión indígena se refleja a través del conflicto de la comunidad teenek con la modernidad. También intenta presentar el mundo indígena como una unión entre naciones que tienen diferentes interrelaciones entre sí, además de las que tienen con el mundo mestizo. De esta manera, surgió el concepto de mostrar el contraste entre todos estos diferentes valores.

¿Cómo fue trabajar en En ‘Anii’? ¿Qué aprendiste de la experiencia?

Fue una experiencia llena de misticismo y negación espiritual. Aprendí que dentro del mundo indígena hay una respuesta, un refugio y un punto de partida a la enorme ola de depresión que se ha apoderado de México en los últimos 20 años.

¿Hay algo que le gustaría que la gente supiera antes de ver En ‘Anii’ o para pensar mientras mira?

Quisiera subrayar la importancia de la musicalidad de un lenguaje que corre peligro de caer en el olvido. Tal vez sea una de las únicas veces que lo oigan hablar en sus vidas. Las lenguas indígenas de México están desapareciendo progresivamente. Espero que los espectadores también aprecien el idioma como una experiencia hermosa y sonora.

En ‘Anii’ es la primera película realizada en el idioma teenek, ¿por qué elegiste hacer esto y por qué es importante?

El idioma Teenek está desapareciendo. Promover el lenguaje a través del arte contemporáneo es una forma de ayudar a preservarlo del olvido. Teenek, como cualquier otro idioma, cambia con el tiempo y registrar la forma en que se habla hoy en día es de vital importancia para las futuras generaciones que deseen hablar el idioma.

¿Cuál es tu misión cinematográfica? Mencione lo más importante que desea que los espectadores experimenten cuando vean sus películas.

Quiero exponer a los espectadores a otras realidades que han sido sistemáticamente ignoradas. La realidad de los pueblos indígenas es una de ellas. De esta forma, mi cine se convierte en una forma de acceder a mundos que están siendo olvidados.

Cuéntanos sobre tu carrera antes de encontrar el cine.

Nací en Xilitla San Luis Potosí, donde personalmente conviví con el fenómeno surrealista de la arquitectura de Edward James. Desde niño me acostumbré a convivir por un lado con la vida de la selva y los pueblos indígenas, y por otro lado con artistas visuales e intelectuales de todo el mundo que venían a visitar mi casa desde que yo era un niño.

A una edad temprana, estudié cinematografía en CCC y nunca miré hacia atrás. El cine ha sido mi única forma de expresión artística. He realizado tanto películas de ficción como documentales. También he colaborado en otros proyectos como ingeniero de sonido.

Poco a poco, me enfoqué más en hacer documentales. Mi largometraje documental 1973 ganó Mejor Director en el XX Festival Internacional de Cine en Guadalajara, MX. Al trabajar en un documental en un pueblo huasteco sobre un astrólogo que trabajó con las antiguas civilizaciones Teenek, comencé a aprender En ‘Anii’.

Cuéntanos sobre tu historia como cineasta. ¿Cómo empezaste tu viaje?

Empecé a hacer cortometrajes en CCC y me embarqué en diferentes aventuras con otros jóvenes directores de mi generación (años 90). De esta manera pude explorar el mundo a través del cine de mis amigos. Eventualmente comencé mis propios proyectos y trabajé como director de cine y televisión. Durante 16 años dirigí la serie documental México Nuevo Siglo del historiador Enrique Krauze. También tengo tres documentales de larga duración: 1973, Los Niños Devoran Lobosy solsticio de invierno.

Dirigí tres documentales de corta duración que eventualmente se integraron como Nahui Ollín, Sol de Movimiento. Ahora estoy en el proceso de liberación Ciudad Perdida, un documental de larga duración. He dirigido 30 documentales para televisión y varios cortos documentales y ficciones.

¿Puedes describir cómo es tu proceso creativo?

Siempre me involucro en temas con los que estoy familiarizado. No soy partidario de filmar temas que no conozco o que no me interesan. En el momento en que algo me impacta o me enamoro de algo, empiezo a hacer un guión, que consiste primero en frases al azar y luego reducirlo a algo más concreto.

¿Qué parte del cine te emociona más?

Me encanta llegar a un decorado y verlo funcionar como un aparato creativo para los sueños cinematográficos. Me encanta la sensación y sus complicaciones. En este punto me doy cuenta de que la ficción y el documental son verdaderamente distintos. En el cine documental exploras la voz y la mirada de tus personajes. En la ficción, tú construyes la situación.

Eres muy práctico con tus proyectos. ¿Qué tan difícil es usar todos los sombreros?

Hay ciertos roles en los que prefiero no involucrarme. El editor es uno de esos. El productor es otro. Pero ocasionalmente me involucro activamente en la filmación, en el guión y en el diseño de sonido porque siento una fuerte inclinación hacia estos roles.

También soy un gran fan de la animación. También siento que el auge de los vloggers es parte del futuro del cine, ya que ahora podemos filmarnos a nosotros mismos sin necesidad de nadie más. Los youtubers son un claro ejemplo de este fenómeno. Fue hace apenas unos años que esta idea era incomprensible.

¿Qué consejos tienes para los nuevos cineastas?

No deje de explorar todos los aspectos de la película. No hagas películas sobre temas con los que no estés familiarizado. Escribe tantos guiones como sea posible. Escribe en el metro, mientras esperas la señal de stop, antes de dormir o mientras desayunas. Pero nunca dejes de escribir.

¿Qué música te inspira a crear?

Todos los tipos. A veces me sorprendo imaginando escenas con música reggaeton o con cumbias. Pero también tengo el vicio generacional del minimalismo.

¿Quiénes son tus influencias cinematográficas actuales?

Actualmente estoy reexplorando películas de Víctor Erice, Abbas Kiarostami y Yasujiro Ozu. Quiero seguir investigando imágenes de gran poder y narrativas sencillas con conceptos profundos.

¿Cuál es una película que te hizo querer dedicarte al cine?

cine paraíso, andréi rublev, El cruce de Miller, Conductor de taxiy El último emperador.

¿Puedes hablarnos de algún proyecto próximo que tengas? ¿Qué son?

Estoy a punto de estrenar el largometraje documental Ciudad Perdida sobre Ciudad Perdida de Tacubaya. Actualmente también estoy comenzando una serie documental titulada Nosotros sobre la historia de las lenguas y pueblos indígenas de México.

¿Cuál es tu plan de cinco años?

Para lanzar las primeras cinco partes de la serie. Nosotros.

¿Cuál es la última película que viste y qué aprendiste de ella?

Amy, la chica detrás del nombre es un espléndido uso del material de archivo, construyendo una historia personal e íntima.

¿Qué cineastas independientes deberían estar en nuestro radar?

Para cine documental: Everardo González y Teresa Camou. Para ficción: Carlos Armella y Matías Meyer.

Y por último, uno fácil, ¿gatos o perros?

Esta es la pregunta más difícil! Puedes crucificarme por mi respuesta: ¡Ninguna de las anteriores, los animales deberían ser libres!

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