Hablando de películas – Millennium Group

A propósito del domingo de los Oscar que mantuvo cautivos a todos los cinéfilos y aficionados ayer por la tarde, mientras veíamos los premios de la Academia, nos preguntábamos desde cuándo no ha sucedido, si es que alguna vez sucedió, que alguna película que haya tenido la temática de las adicciones como mensaje central ha ganado o ha sido nominado.

Dejo la respuesta a esta pregunta a los expertos cinéfilos, aunque nos da la oportunidad de comentar que el séptimo arte es una herramienta terapéutica que vale la pena mencionar.

En cuanto a las adicciones, la codependencia y las conductas obsesivo-compulsivas, sin duda son decenas los títulos que se han realizado a lo largo de la historia de la cinematografía, sin embargo en esta ocasión nos gustaría dividirlos en dos grupos.

Por un lado, las obras que muestran la adicción como problemática, retratando parcial o totalmente la vida y el entorno de un adicto, aunque el mensaje se centra en la vida del protagonista y no tiene necesariamente como finalidad abordar la enfermedad mental, y mucho menos sus posibles soluciones.

En segundo lugar están las que retratan la vida y el entorno de las personas adictas y sus familias, con un claro mensaje de reflexión que invita a la audiencia a promover las posibles soluciones que tiene la enfermedad para salir adelante.

En términos terapéuticos, aquellos que promueven conductas de consumo y adictivas, sin ningún mensaje de antídoto, están por supuesto contraindicados para pacientes en rehabilitación.

Por otro lado, hay muchos títulos que sí dejan un claro mensaje de reflexión y que consciente o inconscientemente tienen un efecto terapéutico y estos son los que deberían estar en la filmoteca de cualquier centro de rehabilitación y en el índice de recomendaciones para la consulta privada. pacientes

Después de revisar varias listas, comparto con los lectores las que, en nuestra opinión, deberían ser vistas por cualquier paciente de rehabilitación y su familia.

El primero que debemos mencionar, por méritos en la historia del fundador de Alcohólicos Anónimos, más allá de su producción, es, sin duda, “Mi nombre es Bill W”. que nos cuenta la vida de uno de los inspiradores del programa de 12 pasos, su trayectoria como bebedor problema y cómo cambia su vida tras tocar fondo.

Un mensaje poderoso y una excelente representación es el que presenta “El Vuelo” con Denzel Washington, que a través de un drama-suspenso, nos muestra las dos caras de un adicto y la forma en que la vida lo obliga a rehabilitarse, después de un duro pérdidas en su vida.

“Siempre serás mi hijo” es un drama reciente (2018) que nos expone la visión de un padre codependiente que, tras duros golpes, debe admitir que no puede hacer nada con la adicción de su hijo que lo pone al límite de la ingobernabilidad. Su familia.

Un clásico de las adicciones que es casi obligatorio en todos los centros de recuperación es la película “28 días” en la que Sandra Bullock, a través de una comedia dramática, nos hace reflexionar sobre la enfermedad del alcoholismo y lo que sucede durante las cuatro semanas en un hospital para conocer la enfermedad y desintoxicarse de ella.

Hablando de clásicos, uno que ciertamente es muy impactante cuando se ve a través de la lente de los primeros conceptos de alcoholismo y codependencia es, por supuesto, “Cuando un hombre ama a una mujer”, con Meg Ryan y Andy García retratándonos desde cero. el completo alcoholismo femenino, el sufrimiento familiar y la incomprensible codependencia de un hombre.

En México, la vida de José José es un referente en la enfermedad del alcoholismo, por lo que puedes buscar la película “Gavilán o Paloma” o la serie de Netflix que abordó la biografía del “Príncipe de la Canción”.

Algunos otros títulos que deberían completar la lista de sugerencias para los pacientes y sus familias son: “Adiós Las Vegas”, “Días de vino y rosas”, “El luchador”, “Desde el abismo” y “Gracias por compartir”.

Aunque la lista puede ampliarse, queremos comentar que el trabajo terapéutico para los adictos en recuperación y sus familias no consiste sólo en ver la película, sino en tener la oportunidad de discutirla en grupo, en terapia individual o con la familia, bajo la enseñanza que recibimos. sale de la vista de la enfermedad.

Veamos películas como parte de la terapia de adicciones.

Omar Cervantes Rodríguez

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