El negocio de la Fórmula 1

chismes del conductor”, es como un amigo se refiere al concepto central de serie de netflix “Drive to Survive”, cuya cuarta temporada acaba de estrenarse hace unas semanas.

La serie, un trasfondo exagerado, se puede definir así. Pero eso es lo que lo convierte en un producto que ha llenado las arcas de la empresa que está detrás del Fórmula 1, libertad mediosque lo adquirió en 2016.

Esta empresa tiene tres propiedades enormemente lucrativas: F1, los Bravos de Atlanta del béisbol y la radio satelital. SiriusXM. ¿Cuánto dinero ganan? Los Bravos de Atlanta reportaron $568 millones en ganancias el año pasado. Si crees que el béisbol ya no es tan popular como hace unas décadas, es un éxito rotundo. SiriusXM, por su parte, reportó ocho mil millones de dólares. Nada mal en un mundo dominado por Spotify.

Y la F1 está valorada actualmente en 13.000 millones de dólares, cuando hace unos años era un deporte con una audiencia decreciente y equipos en quiebra.

¿De dónde vino el cambio? Mercadotecnia, principalmente. DTS, como se le conoce popularmente, es una serie a la que no le interesa contar los detalles del deporte que retrata. Muchas veces, en favor del dramatismo, omite puntos clave. Otros, como en las temporadas tres y cuatro, inventan directamente conflictos inexistentes para avanzar en su propósito.

Pero al asociarse con Netflix, Liberty Media entendió completamente lo que buscaban los usuarios de la plataforma. El campeonato en sí era irrelevante para los neófitos, lo interesante era lo que giraba en torno a él. Y así, a la productora detrás de la serie se le dio permiso para seguir a casi todos los 20 pilotos donde sea que necesiten estar.

Tal fue el éxito que la dinámica de la serie cambió a partir de la segunda temporada. En los primeros equipos pequeños, como Haas, eran los principales. Sus propietarios y sus ejecutivos se dieron cuenta de que no tenían nada que perder, pero sí mucho que ganar, al participar en un producto de Netflix. ¿Qué más daba si aireaban su ropa sucia al mundo entero? Como dice el axioma, toda publicidad es buena publicidad.

Ya después de los tres gigantes, ferrari, mercedes, y Toro rojoDecidieron unirse para obtener una porción del pastel.

Los resultados son visibles para todos. Los autos de este año tienen récord en patrocinios, y ese dinero proviene de empresas que antes no habían querido asociarse a un deporte que tradicionalmente estuvo ligado a empresas petroleras, entre otras. (No en vano, Aramco sigue siendo el patrocinador principal). Ahora, Android, Google y Oracle son nombres que se ven en las carrocerías de los automóviles. Hay más dinero y más diversidad de anunciantes.

Pero no solo eso: patrocinios y nuevos aficionados llegan desde Estados Unidos, un país inhóspito para un deporte tradicionalmente europeo y latinoamericano. Este año habrá dos grandes premios en el país vecino; se espera que pronto se agregue un tercero. Las carreras tienen su rating más alto en mucho tiempo, y en Estados Unidos han batido récords de audiencia.

No está mal si piensas que allí predomina Nascar, que por cierto también ya tiene su propia serie en la misma plataforma.

Porque esa es una de las grandes lecciones del siglo XXI, la mercantilización de las cosas vende. Empaquetarlos como un producto genera ganancias extraordinarias. El consumible vende, el compartible más. La prueba del éxito es convertirse en un meme. Y vaya, la F1 ha demostrado ser un terreno fértil para ello.

Las opiniones expresadas en este texto son responsabilidad del autor y no representan necesariamente el punto de vista de su empleador.

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