El cine erótico está en desuso y poco aportan los nuevos Ben Affleck y Ana de Armas – Programa de Televisión – 19/03/2022

Para los que les gusta el cine erótico, Aguas profundasque se estrenó ayer en Vídeo de Amazon PrimeEs un triste consuelo. O en todo caso un diagnóstico de lo modesto que se ha vuelto el erotismo cinematográfico.
Procedente de Adrián Lyneresponsable de algunos clásicos del género como nueve semanas y media, Atracción fatal y Propuesta indecenteel resultado en ese acuerdo de lectura es decepcionante.

Aguas profundas es un viejo proyecto de Lyne, que no ha lanzado una película desde Infidelidad con Richard Gere y Diane Lane y que está en Netflix, y la segunda versión cinematográfica de la novela que patricia herrero escribió en 1957. En 1981, miguel deville dirigió una adaptación con Jean-Louis Trintignant mi isabel huppert en los roles que juegan aquí ben affleck y Ana de Armas.

Son Vic y Melinda, una pareja de las convocatorias abiertas, circunstancia que ella parece aprovechar más que él: siempre se la ve con un trago en la mano y un nuevo amigo del brazo. Viven en Nueva Orleans y van de fiesta en fiesta con un grupo de hombres adinerados como ellos, que están preocupados por la actitud pasiva de Vic ante sus flagrantes “adulterios”.

A muchos no les parece extraño que algunos de esos amantes desaparezcan (o aparezcan muertos) y el de Nueva Orleans es aparentemente el peor equipo forense del mundo.

Aguas profundas está coescrito por Zach Helm y el creador de la serie Euforia, Sam Levinson, y en el reparto la más conocida parecería ser Tracy Letts, que tal vez no sea capaz de localizarlo así, pero si le ve la cara seguro que lo saca. El resto son desconocidos.

Lyne, de 81 años, había estado tratando de hacer avanzar el proyecto durante ocho años. Un personaje, un escritor, se queja del tiempo que tarda Hollywood en hacer una película. Broma interna.

La película iba a estrenarse en cines en noviembre de 2020, luego pasó a agosto de 2021 y luego a enero de este año. Finalmente se estrenó en Hulu, en Estados Unidos, y en Amazon Prime Video en algunas partes del mundo que incluyen a Uruguay. .

Más cerca de una película de suspenso —o, siendo generosos, el drama de una familia disfuncional—, con poco o nada de erotismo pese a contar con dos estrellas como Affleck, de 49 años, y De Armas, de 33. A ambos se les vinculó sentimentalmente durante el rodaje, que había añadido una cierta, a la postre insatisfecha, predisposición “caliente” a la invención.

De todas formas, el rodaje estuvo acompañado de comentarios como “la química entre ellos era tan intensa en el plató que todo el mundo hablaba de ello”. Agregue a eso unas vacaciones acosadas por los paparazzi a Cuba, que es donde nació. Se les vio en lugares concurridos y de ahí se fueron a Costa Rica a las playas y al primer beso para la foto.

En agosto de 2020 se la vio mudándose a la casa de Affleck en Malibú, además de compartir momentos con los dos hijos del actor junto a Jennifer Garner. Ya no están juntos.

El thriller erótico tuvo un auge en la década de los 90, algo más liberal que esta modesta corriente. Parte de la culpa la tiene Lyne, que ya en los 80 puso kim bassinger bailando “You Can Leave Your Hat On” de Joe Cocker y Michael Douglas arriesgando su familia y su vida por una tórrida aventura con cerca de glenn en Atracción fatal.

En Propuesta indecente dejó a la pareja Woody Harrelson y Demi Moore en el debate moral de aceptar el millón de dólares ofrecido Roberto Redford por una noche con ella. Tan atrevidos como parecían, los thrillers eróticos de Lyne son igual de débiles en sus historias.

Una película un poco más atrevida y mejor fue Low Instincts de Paul Verhoeven, que tenía a Sharon Stone y Michael Douglas en un viaje de sexo salvaje, cocaína y un par de homicidios. Fue una buena película, algo que —más allá de críticas más actuales— no sucedió con coristasel siguiente de Verhoeven.

También filmó muchas películas que copiaron su fórmula. La lista es enorme: cuerpo del crimen con Virgen y Willem Dafoe; Astilla con Stone y William Baldwin; la ultima seduccion con Linda Fiorentino y Peter Berg; Acoso sexual con Moore y Michael Douglas; Ilimitado con Jennifer Tilly y Gina Gershon; El color de la noche con Bruce Willis y Jane March; Jade con Fiorentino y David Caruso y criaturas salvajes con Matt Dillon, Denise Richards y Neve Campbell. Todo eso en cinco años. La calidad es desigual, pero si te gusta el estilo es lo más cerca que has estado en los últimos tiempos.

De hecho, en los últimos años, la más mainstream y erótica fue la saga de 50 sombras de Gray que así pasteurizada poco aportaba y no era necesariamente, salvo la tercera entrega, un thriller de suspenso. Tampoco lo que hay en Netflix: algunas series (Sex/Life) y un par de películas (365, Sex Games 3, Perverse Addiction); Son productos de desecho.

Por ello, se había generado una expectación un tanto morbosa en cierto público por este Deep Waters, pero aquí no hay mucho sexo. Lo que hay es una reflexión sobre que cada pareja es un mundo. Lo de estos dos es muy complicado.

Lyne habrá perdido el erotismo pero no el pulso para mantener la atención y la tensión. Siempre, igual, se queda con la idea de que todo se podría haber contado mejor. Y podría haberse aprovechado más de Affleck y De Armas. La tórrida es escasa.

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