de su carácter a su miedo a la fama y la crisis que casi acaba con su carrera

Noticias relacionadas

La vida de aarón gaitero (24 años) cambió en un abrir y cerrar de ojos. Aunque el actor y músico se dio a conocer a la edad de 15 años y un día (2013), Gracia Querejetaalcanzó una gran popularidad después de convertirse una de las estrellas de la serie juvenil Élite, de Netflix. Allí interpretó a Ander durante cuatro temporadas, un adolescente elegante al que le cuesta mostrar sus emociones y cuyo padre quiere que sea un tenista de éxito. La vida del chico cambiaría el día que se enamora de Omar, un musulmán de origen palestino y homosexual al que acude a vender su marihuana. Del romance entre los dos personajes nacería Omander, la pareja gay que obsesionó a los seguidores de la serie, y que también ha logrado inspirar a muchos adolescentes que hoy, lamentablemente, siguen ocultando su orientación sexual y temen ‘salir del armario’. por la fuerte LGTBfobia que impregna su entorno.

Más de veinte millones de personas en todo el mundo vieron la primera temporada de Élite, lanzado en octubre de 2018 y creado por Carlos Montero (creador de otros productos de éxito como Física o Química). Con tales datos, se podría esperar que la vida de la mayoría de los actores principales Élite cambiaría radicalmente. Pero lidiar con el estatus de celebridad no ha sido fácil para Piper, quien siempre ha sido discreto en su vida personal (a finales del verano de 2021 se supo que tenía una relación con la modelo catalana Jessica Goicoechea) y, en un momento, le entró pánico por la fama. “Me gusta pasar desapercibido, no ser el centro de atención, así que sigo luchando con eso y hablando mucho conmigo mismo”. contado “Hasta cuando me piden fotos tengo que recordarme que soy famoso, ¡joder! Todavía me cuesta un poco, pero por otro lado me ha aportado otras cosas geniales. La forma de controlarlo, en menos en mi caso, es tener a mi gente. Y si esa gente es de antes de que yo fuera famoso, mejor”.

El actor en la Semana de la Moda de Milán.

El actor en la Semana de la Moda de Milán.

Gtres

Hijo de un homeópata español y de un montador de cine y televisión alemán, Piper nació en Berlín y creció en Luarca, Asturias, donde estudió en escuelas públicas muy diferentes a Las Encinas (el centro pijo donde van los protagonistas de la serie de Netflix). Antes de cumplir los 18, Piper se fue de casa, aunque ha comentado en más de una ocasión que sus padres siempre han sido, y siguen siendo, su principal apoyo. De hecho, fueron ellos quienes lo empujaron a seguir persiguiendo su sueño de dedicarse a la actuación cuando, a los 17 años, la invadieron sus dudas y estuvo a punto de abandonarlo. “Me dijeron: ‘Te vas a Madrid, luchas por lo que es tuyo y, si no, te quedas fuera'”, explicó. “Mis primeros años en el Madrid fueron horribles, porque venía de una depresión y una crisis de identidad. Vengo de ser un tipo duro, un cabrón. Estaba en otra película que había creado yo mismo. Pensé que yo era así. Luego vine a Madrid y, con esa crisis personal, la ansiedad me invadió por todos lados”.

Después de trabajar para un breve etapa como comercial de discoteca en la Puerta del SolPiper acudió a un casting para actuar en la serie de TVE Derecho a soñar y, en sus propias palabras, “reconectar con quien soy”. Luego, tuvo la oportunidad de participar en Élite (donde le ofrecieron el papel de Ander después de audicionar para Samuel), una oferta para protagonizar la suspenso El desorden que dejasun mayor nivel de confianza en sí mismo, su experiencia como modelo para Lacostey la posibilidad de empezar a dedicarse a la música (su otra pasión) de forma profesional (aunque a los quince años fue nominado al Goya a la Mejor Canción Original por un rap que Gracia Querejeta le pidió que grabara para los créditos de 15 años y al día—, el hispano-alemán ha compuesto y grabado decenas de temas donde se mezclan trap y música electrónica, y ha dado varios conciertos).

Al menos en lo profesional, las cosas le van muy bien a Piper, que estos días también se encuentra promocionando la que ya es su séptima película, Código Emperador, donde da vida a un exitoso futbolista. Aun así, se define como una persona generosa con su dinero y, de hecho, Con lo que ha ganado ha comprado una casa para sus padres. “Siempre que un amigo me ha pedido pasta, siempre se la he dado sin problema. Si la tenía, claro”, confesaba recientemente. “No pretendo ser generoso, porque se puede ser generoso y valorar mucho el dinero. Ahora, con los años, voy aprendiendo a valorarlo un poco más. Gasto en comer bien, en vivir sin preocupaciones, pero No soy grandes gastadores. Ahora estoy feliz porque compré una casa para mis padres”.

El actor tiene 14 millones de seguidores en Instagram.

El actor tiene 14 millones de seguidores en Instagram.

Gtres

Por supuesto, a pesar de su estatus de celebridad y del hecho de que ya tiene unos 14 millones de seguidores en InstagramEl actor y músico sigue declarándose poco amigo de la postura y las redes sociales: “Soy súper vintage. No soy una cosa de tecnología. Además, pertenezco a la última generación que ha vivido una adolescencia libre de ella. Tuve mi primer móvil con 16 años, un Motorola con SMS en lugar de WhatsApp. Eso ya es un universo paralelo”, declaró a GQ Piper, que trata de tener los pies en la tierra y es consciente de que la fama es pasajera y el éxito se consigue con esfuerzo y trabajo. “Los peores momentos de mi vida han sido justo cuando decidí quitarme esa máscara y ese escudo de lo que pensaba que era”, agregó en la misma entrevista. “Cuando comencé a ingresar a la industria, dejé de fumar porros. Empecé a soñar y recordar sueños. Me ha permitido verlo todo con más claridad. Lo que estoy haciendo es fluir”.

[Más información: Las confesiones más duras de Arón Piper: depresión, ansiedad y malas compañías]

Leave a Comment